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Clarisse Mesa es maestra en la Escuela Intermedia Shaw y miembro de la junta editorial del Notebook.

Traducción por Mildred S. Martínez

 

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Spring 2005 edition En español

Reforma de escuelas superiores llama ‘plataforma de despegue’ a las escuelas más pequeñas

Las escuelas superiores no sirven cuando los estudiantes se sienten invisibles, dice Michael Klonsky

“Las escuelas pequeñas son la plataforma de despegue, no la nave espacial”, advirtió Michael Klonsky, director del Taller de Escuelas Pequeñas en Chicago, a un grupo de personas en Filadelfia durante una charla auspiciada por el Fondo de Educación de Filadelfia el 1 de febrero.

Klonsky fundó el Taller de Escuelas Pequeñas en 1991 como una red de apoyo para los “rebeldes contra la tiranía de los principales” de Chicago – cuyos maestros habían decidido establecer sus propias escuelas. Quince años después, es un jugador clave en el “movimiento de escuelas pequeñas” del país.

‘Área de espera y aparato de clasificación’

Klonsky desglosó los problemas que tienen las escuelas superiores de mayor tamaño, resaltando un editorial publicado el 1 de febrero en el periódico New York Times titulado “Reinvención de las escuelas superiores”, en el que se describe una escuela superior tradicional como “una combinación de área de espera y aparato de clasificación”.

En estas escuelas, dijo él, los maestros no se relacionan con sus estudiantes y por lo tanto no pueden conectar el currículo a las vidas de ellos. Los maestros a menudo no viven en las comunidades en que enseñan. Los maestros más capaces tampoco están a menudo enseñando a los niños más necesitados. Por ejemplo, dijo, los maestros nuevos a menudo son los que enseñan las clases de noveno grado, a pesar que los grados noveno y décimo son los más críticos para los estudiantes que abandonan la escuela.

Por supuesto, el problema con las escuelas más grandes no es causado solamente por los maestros. Klonsky explicó que estas escuelas a menudo se caracterizan por un desequilibrio cultural entre la escuela y el hogar.

“Las cosas que [los estudiantes de escuelas superiores públicas en zonas urbanas] tienen que hacer en la calle para hacerse respetar contrastan por completo con lo que tienen que hacer en la escuela para que les respeten”, dijo él. La violencia escolar es una batalla constante en las escuelas urbanas, y limita tanto la enseñanza como el aprendizaje.

Todas estas realidades crean lo que Klonsky llamó “una situación sin solución”.

‘Impacto increíble sobre la violencia’

Aunque el tamaño no es lo único que determina el éxito de los estudiantes o la escuela, dijo Klonsky, “el sólo hecho de ser pequeña tiene un impacto increíble sobre la violencia”.

De acuerdo con su reciente investigación sobre la violencia escolar, las escuelas de 700 estudiantes presentan un número de reportes de incidentes violentos diez veces mayor que las escuelas con 350 estudiantes. A medida que aumenta el número de estudiantes, la incidencia de violencia diaria crece exponencialmente. Klonsky dijo que la preocupación primordial de los maestros en escuelas públicas urbanas es “mantener a los estudiantes bajo control”, y las escuelas pequeñas resuelven este problema porque los estudiantes no pueden pasar desapercibidos.

Klonsky enfatizó que, sin embargo, al promover las escuelas pequeñas es esencial que se le preste atención al alcance y ritmo de cambios para que tengan éxito. Klonsky mencionó a Renaissance 2010, una nueva iniciativa en Chicago, como un ejemplo que no se debe seguir. El programa tiene como meta comenzar 100 escuelas pequeñas en los próximos cinco años. Klonsky advirtió que sin la planificación y recursos apropiados, las escuelas pequeñas corren el riesgo de ser sólo “una versión pequeña de las mismas áreas de espera y aparatos de clasificación”.

De acuerdo con Klonsky, una alternativa para Filadelfia sería convertir las escuelas superiores existentes en escuelas más pequeñas que compartan el mismo edificio.

Sin embargo, enfatizó que el tamaño es solamente un factor en la ecuación y ofreció los siguientes consejos para las escuelas que están considerando convertirse en escuelas pequeñas:

Klonsky predijo que sin todos estos cuatro factores, una escuela pequeña nunca podría tener éxito. La supervivencia de las escuelas pequeñas, recalcó, depende del apoyo de la comunidad y de liderato excepcional, y estos dos elementos varían de acuerdo a la escuela.

Cada escuela es diferente. Ese es el problema con algunos de estos modelos replicables”, dijo, refiriéndose a los esfuerzos de algunos distritos y comunidades para construir sus propias versiones de famosas escuelas pequeñas como la Metropolitan Regional and Technical Center (conocida como “La Met”), una pequeña escuela operada por el estado en Providence, Rhode Island. El plantel escolar incluye un centro de atletismo, un centro de artes interpretativas, y un área “pública” que también sirve como plaza de pueblo para la comunidad entera.

Klonsky mencionó que los tres factores clave en una escuela pequeña exitosa son las relaciones entre maestros y estudiantes, un currículo fuerte, y modelos de instrucción que ayuden a crear una comunidad de aprendizaje entre los educadores y los estudiantes.

Las relaciones interpersonales son un componente básico de las escuelas exitosas a todo nivel, mantuvo Klonsky. Sin embargo, arguyó que los maestros de escuela superior tradicionalmente no se enfocan en fomentar relaciones con sus estudiantes o en conectar el currículo a sus vidas.

“A los niños”, le dijo Klonsky al grupo, “los está matando el anonimato”.