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Shani Adia Evans es una redactora contribuyente y miembro de la junta editorial de la revista Notebook.

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Fall 2007 editionEn español

Grupos organizados lograrán el cambio

Padres y estudiantes aumentan influencia mediante acción colectiva

Cuando no sienten motivación ni reto intelectual, muchos estudiantes de Filadelfia – miles cada año – simplemente dejan de ir a la escuela.

Pero algunos han decidido hacer algo al respecto y organizarse para defender su derecho a recibir una educación de calidad.

Por ejemplo, este año un grupo de estu­diantes en la Escuela Superior Técnica Mastbaum desarrollaron una plataforma para mejorar la instrucción en su escuela y se reunieron con maestros para buscar su compromiso con estándares académicos desafiantes.

Los estudiantes de Mastbaum pertenecen a un grupo de estudiantes sin fines de lucro, Youth United for Change. Ellos son un ejemplo local de cómo los grupos organizados de estudiantes, padres o miembros de la comunidad se han dado cuenta de que tienen el poder de lograr cambios significativos en sus escuelas cuando trabajan colectivamente.

Youth United for Change (YUC), fundada en 1991, organiza a los estudiantes para defender la justicia educativa en cinco escuelas superiores de Filadelfia. Aunque muchos han pertenecido a otros grupos de estudiantes, los miembros de la YUC dicen que la experiencia de organizarse ha sido única.

“Otras organizaciones ofrecen falsas promesas”, dice Karl Knowles, estudiante de 12mo grado en la Escuela Superior Edison, “la YUC decide en qué vamos a trabajar, y después nosotros lo hacemos. Nosotros hacemos la YUC”.

Organizándose, los estudiantes “adquieren poder haciendo cambios que duran mucho tiempo”, explica Marcella Gibbs, estudiante de 12mo grado en la Escuela Superior de Comercio Internacional, Finanzas y Empresas de Kensington.

Un estudio conducido en el 2002 por Research for Action y la Cross City Campaign for Urban School Reform encontró que la organización es una contribución valiosa – aunque a menudo poco reconocida – a los esfuerzos de reforma escolar.

Una meta fundamental de organizarse es ayudar a las comunidades desconectadas a desarrollar la capacidad de darle impulso a sus peticiones y a tener influencia en la toma de decisiones políticas. Los grupos organizados típicamente ayudan a las comunidades a identificar inquietudes compartidas, desarrollar destrezas de liderato, e implantar campañas de acción política.

Los grupos informales que no cuentan con apoyo de personal contratado también pueden participar en campañas de organización, aunque tener personal hace más fácil aprender estrategias de organización.

La Philadelphia Student Union (PSU) es un grupo organizado basado en las escuelas superiores y fundado en 1995, el cual presionó con éxito al Distrito Escolar para implantar los Student Sucess Centers (Centros para éxito estudiantil) en diez escuelas superiores de Filadelfia. Estos centros ofrecen orientación para la universidad, servicios sociales, y un lugar en que los estudiantes pueden estudiar e investigar sus opciones de educación postsecundaria. Además, desde hace varios años la PSU ha estado abogando por que la Escuela Superior West Philadelphia sea dividida en cuatro escuelas pequeñas y ha mantenido vivo el compromiso del Distrito de construir un edificio nuevo para la escuela.

ACORN y el Eastern Pennsylvania Organizing Project (EPOP, Proyecto de Organización del Este de Pensilvania) son dos grupos que han organizado a los padres en pro de la educación por más de una década.

Carol Hemingway, una abuela con dos nietos en el Distrito y que ha sido miembro de ACORN por los últimos 17 años, explica, “Organizarse hace que la gente se una como una fuerza para defender algo”. A través de ACORN, Hemingway recientemente participó en una exitosa campaña para que el estado aprobara regulaciones con el propósito de asegurar que todos los maestros certificados reciban adiestramiento para enseñarles a estudiantes con incapacidades y a estudiantes que están aprendiendo inglés en entornos inclusivos.

Hemingway también participa en la Academia de Liderato para Padres (PLA), un programa afiliado al Distrito que “trabaja para educar a los padres de manera que puedan colaborar con las escuelas”. Aunque la PLA juega un papel importante, dice ella, los padres también necesitan un lugar donde aprender cómo colaborar y tomar acción. Ella explica, “La PLA está enfocada con el aspecto de educación [para los padres] que se necesita. Pero los grupos organizados se enfocan en defender los derechos, y ahí está la diferencia”.

“Convirtámonos en una base poderosa”, dice Hemingway, “de manera que los funcionarios electos y la Comisión para la Reforma Escolar entiendan que tienen una responsabilidad ante los padres – que no están tomando decisiones en un vacío”.

Dolores Shaw, madre de tres que ha sido líder desde hace muchos años en EPOP, añade, “Yo veo a los grupos organizados como una manera en la que los padres se sindicalizan. Hay muchos grupos en la ciudad dedicados a defender los derechos tuyos... pero el poder tiene que venir de las personas interesadas que más se ven afectadas por el sistema educativo, y esas personas son los padres y la juventud”.

Cuando los hijos de Shaw estaban matriculados en la Escuela Elemental McClure, ella y otros padres organizados a través de EPOP renovaron la biblioteca y compraron materiales nuevos para la misma. Recientemente, un grupo de padres que estaba trabajando con la EPOP en la Escuela Elemental Willard logró que el Distrito reemplazara un edificio construido hace más de 100 años y que no tenía cafetería, biblioteca ni gimnasio.

“Esto dice mucho sobre el poder y la capacidad de los padres para mover las cosas”, dice Shaw.

Los grupos organizados sobre educación casi siempre son independientes de los distritos escolares. La separación permite que los grupos defiendan sus necesidades aunque esto signifique contradecir los deseos de quienes estén en poder.

En ese respecto, los grupos organizados de estudiantes son muy diferentes a las estrategias del Distrito Escolar para la participación de la juventud, como por ejemplo el gobierno estudiantil.

Típicamente, los representantes al go­bierno estudiantil son elegidos para hablar a nombre del estudiantado, y son un componente reconocido del sistema. A veces estos representantes son tratados como colaboradores valiosos, y en otras ocasiones no lo son. En algunas situaciones, los frustrados miembros del gobierno estudiantil han acudido a los grupos organizados.

William Elkins-Crosby, miembro de la YUC y graduado reciente de CAPA Ken­sington, dice que el gobierno estudiantil de su escuela no tenía voz. “Se supone que nos reuniéramos con la principal una vez al mes, pero ella nunca estaba disponible”, dice él. “Ella no se interesó por nuestras necesidades. En la YUC, nosotros obligamos a que nos escuchen”.

En la Escuela Superior Strawberry Mansion, el principal no permitió que los estudiantes tuvieran reuniones de la YUC en su escuela, dicen los miembros de la organización. Como resultado, dice la estudiante de 11mo grado Odessa Ogletree, “supimos que cuando queremos algo y el principal no escucha, podemos ir más arriba del principal”. La YUC contrató a un abogado, quien le informó al principal sobre el derecho de los estudiantes a organizarse y reunirse en la escuela.

Los miembros de la YUC también han aprendido cómo recopilar información y usar los datos para desarrollar estrategias. “Ahora entendemos que no podemos simplemente ir al Distrito a quejarnos”, dice la estudiante de 12mo grado de Comercio en Kensington, Saeda Washington. “Tenemos que hacer nuestra investigación y decirles lo que aprendimos”.

Por ejemplo, los estudiantes de la Escuela Superior Kensington dedicaron dos años a investigar las escuelas pequeñas y luego propusieron que Kensington fuera dividida en cuatro escuelas. En el 2006 después de tres años de campaña, Kensington fue dividida en tres escuelas, y los estudiantes están ahora trabajando para establecer una cuarta escuela. Los estudiantes en la Escuela Superior Olney, que fue dividida en dos escuelas pequeñas,están pidiendo que se cree una tercera escuela.

Los involucrados dicen que la campaña por escuelas pequeñas ha sido larga y ardua. “Yo creo que organizarse es algo que se hace a largo plazo, y los principales no entienden eso”, dice Christina Holley, estudiante de 11mo grado en Olney. “Mi principal dice que él no piensa en lo que viene al día siguiente. Él piensa minuto a minuto. Pero en los grupos organizados, uno tiene que pensar en los tres pasos que vienen. Si un plan no funciona, hay que buscar otro”.

Los miembros de la YUC tienen una larga lista de destrezas que han desarrollado al participar en la organización, que incluyen liderazgo, hablar en público, paciencia, y la habilidad para enseñarle a otras personas lo que han aprendido.

Al trabajar con su grupo, Marcella Gibbs dice que aprendió sobre “el mundo externo de la política. Antes de la YUC, ¡ni siquiera sabía lo que era la política!”

Traducción por Mildred S. Martínez.